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Diciembre, 2003: Cuando las agujas del reloj marquen la
medianoche, el 31 de diciembre, anunciando el comienzo del año 2004,
salga inmediatamente y mire hacia arriba. Justo encima de su cabeza
verá un astro amarillo que opacará con su brillo a los que lo rodean.
Ese astro es un planeta: Saturno, en su encuentro más cercano con
la Tierra en los próximos 29 años.
"Saturno se verá realmente hermoso", dice la astrónoma de la NASA
Mitzi Adams. "Saturno no solamente estará a su menor distancia
posible de la Tierra -- 1.200 millones de kilómetros -- sino que
además sus anillos estarán inclinados hacia nosotros. El Sol
reflejado en los anillos de Saturno hace que el planeta parezca más
brillante".
Arriba: Saturno tal
como lo vio la sonda Cassini-Huygens en noviembre de 2003.
Si tiene un telescopio, recomienda Adams, asegúrese de apuntarlo
hacia Saturno. Incluso un telescopio pequeño revelará los
espectaculares anillos. "Son impresionantes", comenta.
El 2004 será un gran año para Saturno. La nave Cassini-Huygens,
en viaje desde 1997, llegará en junio. Otras naves ya han visitado a
Saturno -- Pioneer 11 y las naves Viajero (Voyager) -- pero
solamente pasaron por allí tomando fotografías apresuradas durante
los encuentros que duraban poco más que algunos días. Cuando Cassini
llegue a Saturno se quedará orbitando y estudiando el planeta
durante al menos cuatro años.
Saturno es un mundo muy misterioso. Piense en sus anillos: Los investigadores
no están seguros de su composición ni de cuándo se formaron. Alguna
evidencia sugiere que los anillos son jóvenes -- solo algunos cientos
de millones de años. Si así fuera, rodearon a Saturno por primera
vez aproximadamente para la misma fecha que los dinosaurios poblaron
la Tierra. En tiempo cósmico, esto es historia reciente.
Los anillos de Saturno podrían estar colapsando tan rápido como
se formaron -- dicen algunas teorías. Las pequeñas lunas que orbitan
las regiones exteriores del sistema de anillos están ganando momento
angular a expensas de los anillos, como resultado de las interacciones
gravitacionales entre las lunas y los pedazos de material anular.
Durante los próximos cientos de millones de años, la mitad exterior
de los anillos podría desplomarse hacia el planeta al tiempo que
las pequeñas lunas (llamadas satélites pastores) son expulsadas. Saturno lucirá
mucho menos impactante a partir de allí.
¿Podría ocurrir en realidad? Cassini recolectará la información
que los científicos necesitan para responder esa pregunta y muchas
otras acerca de los anillos, las lunas, el clima y el magnetismo de
Saturno. Hay mucho por aprender acerca de este lejano planeta.
Al menos tan intrigante como Saturno es su luna
gigante Titán. "Puede ver a Titán a través de un telescopio -- una
'estrella' de 8a. magnitud, algunos diámetros anulares de distancia
de Saturno, la cual se mueve de noche a noche debido a su órbita
alrededor del planeta", observa Adams. Titán es más grande que Mercurio
y Plutón, y tiene una atmósfera 60% más densa que la de la Tierra.
En otras palabras, Titán es un mundo por derecho propio. Si orbitara
el sol seguramente sería considerado un planeta.
Izquierda: Imagen de Titán tomada
por el Telescopio Espacial Hubble. La zona brillante (aproximadamente
del tamaño de Australia) podría ser un continente, un océano, un
área de impacto. Nadie lo sabe.
Lo más curioso acerca de Titán es cuán poco sabemos acerca de él.
Podría estar colmado de vida o salpicado de ruinas de antiguas
civilizaciones, y no lo sabríamos porque está completamente cubierto
de espesas nubes anaranjadas. Una cámara a bordo del Telescopio
Espacial Hubble pudo ver a través de ellas hasta cierto grado,
observando en longitudes de ondas infrarrojas. Las imágenes
insinuaron continentes y mares, pero Titán está tan lejos que ni
siquiera el Hubble puede tomar una fotografía clara de ella.
En enero de 2005, Cassini soltará la sonda Huygens de la Agencia
Espacial Europea a través de las nubes para descubrir qué hay
debajo. Este puede ser uno de los momentos más emocionantes de la
exploración del sistema solar de todos los tiempos. Los instrumentos
científicos tomarán muestras de la atmósfera de Titán, medirán sus
vientos, y si la sonda sobrevive el aterrizaje, medirá las
propiedades físicas del suelo.
Derecha: Representación artística de la sonda Huygens
descendiendo a través de las nubes de Titán.
Huygens probablemente no encuentre evidencia de vida. Al menos no
como la conocemos nosotros.\ Titán es demasiado fría. Los
investigadores estiman que la temperatura de su superficie es de
-178o C (-289o F). Sin embargo, esto no
significa que la vida sea imposible. La atmósfera de Titán es rica
en componentes orgánicos: etano, metano, cianuro de hidrógeno, y
otros. La baja temperatura de la luna hace que el etano y el metano
se licuen, y por lo tanto podría haber charcos, lagos e incluso
océanos de hidrocarburos líquidos agitándose en la superficie.
Quizás haya lugares donde las moléculas orgánicas se junten para dar
los primeros indicios de vida simple.
La verdad es que nadie sabe qué va a encontrar Huygens. O
Cassini. Y eso es lo que hace aún más interesante la exploración --
algo sobre lo que vale la pena reflexionar esta víspera de Año
Nuevo. Cuando el reloj marque la medianoche. Mire hacia un mundo de
misterio. |