Comunidad
armenia en el barrio de Flores - Bs As, 31 de Octubre de 2005
- Fuente: www.barriodeflores.com.ar
La comunidad armenia que vive actualmente en Argentina, está
constituida aproximadamente por 40.000 personas, incluídos sus
descendientes. En su mayor parte, se han instalado en el área
metropolitana que concentra el 80% de la población de este origen.
Si se los compara con otras corrientes migratorias que ingresaron a
la Argentina entre fines del XIX y principios del siglo XX, constituyen
un grupo reducido, en el que se destacan nítidamente rasgos culturales
propios y distintivos.
Este
grupo étnico se diferencia de los otros recibidos en la Argentina,
especialmente del de los italianos y españoles, no sólo
en cuanto al volumen de la corriente y a su origen (que es asiático
y no europeo), sino también en lo que hace al contexto histórico
en el que se produjo su salida, caracterizado por las persecuciones
y el Genocidio de 1915. Esta última circunstancia lo distingue
especialmente de los grandes grupos europeos cuyos motivos para la partida,
aunque relacionados con cuestiones políticas, se vincularon sobre
todo con aspectos relativos a la sobrevivencia económica y/o
a la mejora de las condiciones sociales de sus familias.
En
el caso de los armenios, la política de persecución de las minorías
étnicas, asociada a la introducción de reformas en Turquía,
que requería de la unificación y homogeneización en torno al Estado
moderno, enmarcaron la decisión de la partida. Esta instancia constituye
la clave para explicar tanto las formas de inserción, como su
particular reconstrucción de la territorialidad y de la memoria histórica
en la ciudad de Buenos Aires. Puede afirmarse que las características
traumáticas de la salida de los territorios en los que se asentaban,
les da su carácter diaspórico, una de cuyas manifestaciones será la
recomposición de la espacialidad y las relaciones sociales de «la aldea»
en «el barrio».
Cuando
se produjo el arribo de los contingentes (en la segunda década del siglo
XX) no existía por parte del Estado argentino ninguna decisión
específica destinada a fomentar la conformación de barrios étnicos,
pero el contexto histórico facilitó su desarrollo. La organización de
los lugares comunitarios de los armenios debe asociarse, centralmente,
a una voluntad de la colectividad, favorecida en ese momento por los
loteos y ventas de terrenos en áreas periféricas de la ciudad, que les
resultaron accesibles económicamente.
A
principios de siglo XX, en la ciudad de Buenos Aires, los lugares comunitarios
armenios se ubicaron en el área metropolitana, con peso en los
barrios de Palermo (de la ciudad de Buenos Aires) y de Valentín Alsina
(en el partido de Lanús) colindante por el sur con la Capital Federal.
La
ciudad de Buenos Aires era la última escala de un recorrido que habitualmente
pasaba por Grecia y Francia. En este último país, algunos se instalaron
y otros decidieron embarcarse en el Puerto de Marsella hacia la Argentina
4. Para muchos armenios
la ciudad de Buenos Aires, puerto de llegada de los contingentes de
inmigrantes, fue el lugar definitivo de residencia y trabajo. El patrón
de asentamiento armenio fue el correlato de las posibilidades de acceso
a la vivienda y al trabajo que los diversos barrios de la ciudad ofrecían
a los recién llegados.
Desde
el punto de vista físico en ese entonces Buenos Aires abarcaba el espacio
definido por el Río de La Plata y el Riachuelo, al oeste y sur; mientras
que al sudoeste se extendía sobre el distrito de Velez Sarfield y al
noroeste Flores y Belgrano, incorporados más tardíamente. Con un total
de l.300.000 habitantes, la distribución de la población distaba de
ser homogénea; la misma había crecido desde sus inicios en forma tronco-piramidal
apoyando su base sobre la ribera del Río de la Plata y apuntando el
vértice hacia el oeste. Esta pirámide poblada estaba rodeada por la
«zona de las quintas», según Taullard (1940).
Hacia
el oeste, en las partes más altas del barrio de San José de Flores,
se podían reconocer quintas y casas de fin de semana dispersas. La sección
norte, ubicada a lo largo del estuario, ofrecía contrastes: por un lado
las zonas altas en las que se ubicaban casas de descanso o quintas de
personajes de la clase alta porteña como en el barrio de Belgrano. Por
otro lado, en las partes bajas del valle del Maldonado, altamente inundable,
pantanosa y de difícil acceso, se instalaban habitantes marginales.
A medida que avanzando hacia el sur se abandonaba el valle fluvial y
ascendía el terreno, se encontraban casas de varias habitaciones, que
al igual que los conventillos de San Telmo, se alquilaban a inmigrantes
de diverso origen.
Entre
los inquilinatos ocupados por armenios, uno de los más antiguos era
el de la calle San Juan al l600 donde según ancianos de la colectividad,
el 50% de los pobladores eran armenios; otro se encontraba en la calle
Constitución al 2600.
De
acuerdo con datos obtenidos a través de testimonios orales, y
también con los que cita Binayán, la ubicación de las escuelas armenias,
hoy muchas desaparecidas, fueron: la Apovián en Barracas (calle Alvarado);
la de La Boca (calle Necochea); la Sahakián en Pompeya (calle Alvarado);
la Mesrobián en Villa Soldati (calle Corrales l600); la Arzruní en Flores
(José Martí l500); la del barrio de Floresta (en Carrasco y Gaona);
la Jrimian (Yatay 400); la Jachikián (Murguiondo 200);la Mamigomián
(calle La Rioja); y la Mamigomián (calle Colombia) todas en Valentín
Alsina; la escuela del barrio Piñeyro en Avellaneda (calles Pavón y
Carabelas); la Guiliguián en Lanús, la Arslanián de Palermo (Acevedo
1353) y las otras dos, la de la Florida y la Haigazian, que no se han
podido ubicar.
Puede
establecerse claramente una correlación territorial entre la concentración
de integrantes de la colectividad en los barrios periféricos
y el sitio en que se encontraban emplazadas las escuelas. Si se tiene
en cuenta el número de alumnos que concurrían a cada una, puede deducirse
el volumen de población armenia en cada barrio. A la del barrio Palermo
asistían 177 alumnos, en el área de La Boca-Barracas 88, en Pompeya-Villa
Soldati 134, en Floresta-Flores ll9 y, en el conurbano, Valentín Alsina-Avellaneda
363, según datos de Binayán.
Según
estadísticas que brinda el «Diario Armenia» del 11 de marzo de 1986
(pág.2), (recogidas de un estudio de la Academia de Ciencias de Armenia)
hay un total de 2.225.004 armenios que viven en el exterior. Según el
mismo estudio ellos se localizan en Europa: 446.015 (de los cuales 350.000
viven en Francia); Asia: 712.204 (las colonias más numerosas corresponden
al Libano: 250.000. Irán: 220.000, Siria: 120.000 y Turquía: 65.000);
en Africa: 44.885; en América: 991.400 (las colonias más numerosas se
ubican en EE.UU: 800.000 y Argentina: 85.000 y en Australia y Oceanía:
30.500. El artículo no especifica la metodología seguida para esta cuantificación.
La cifra que se consigna (40.000) ha sido tomada de los estudios de
Narciso Binayán.
Bibliografía:
VARELA,
Brisa : La migración armenia en Argentina:la ruptura del mito del retorno;
Bs.As, Dunken ed., 2002.
Otras
notas: Indice
de notas| volver
a barriodeflores.com.ar