Aspectos primitivos presentes en la cultura Humana - Fuente:
Christian Chaler - cchaler@hotmail.com
El
Sr. Christian Chaler autorizó esta nota de su autoría
para www.barriodeflores.com.ar
En anteriores oportunidades
analizamos la conformación y los aspectos intrínsecos
de la cultura, estos aspectos constituyen el marco de referencia para
las acciones humanas, ya que está constituida por el bagaje de
creencias y valores que comparte un grupo de personas que cohesionan
en un determinado ámbito y constituye un elemento fundamental
del desarrollo dinámico que esas personas van a experimentar.
La cultura y sus
elementos intrínsecos, creencias, valores, formas de ver la vida
y el mundo, constituyen el marco de referencia consciente e inconsciente
que esos seres humanos tienen para actuar, para relacionarse y para
perpetuarse en el tiempo.
La cultura humana
actual tiene un acentuado materialismo reduccionista, existe la creencia
de que exclusivamente el acopio de bienes materiales en forma ilimitada
es la única actividad que deben realizar los seres humanos para
alcanzar la felicidad, el bienestar y la seguridad, excluyendo otros
aspectos importante de la vida.
Cabe señalar
que en la cultura humana no solo esos elementos de tipo materialista
están presentes, la cultura tiene elementos de avanzada, elementos
sumamente positivos y lógicamente otros elementos negativos diversos
y también elementos primitivos que se expresan en el ámbito
moderno actual.
Los seres humanos
derivamos de la especie animal iniciando un proceso de evolución
gradual en el cual, mediante un esfuerzo de superación, vamos
abandonando el estado de conciencia rudimentario inicial y vamos adquiriendo
estados de conciencia de mayor sutileza que nos permiten comprender
con mayor amplitud la esencia de la existencia y la realidad de la vida.
Este proceso gradual
de evolución va permitiendo avanzar intelectualmente y moralmente
alcanzando modelos de vida cada vez mas evolucionados, los que a través
de la tecnología hacen experimentar una sensación de control
sobre los acontecimientos y de estar posicionado en lo máximo
que es posible lograr dentro de la vida humana y el mundo.
Esta sensación
es ficticia e irreal y no solo eso, sino que también empaña
el discernimiento necesario que habría que tener para poder autoanalizarse
e identificar el lastre de elementos, de creencias, de comportamientos
conscientes e inconscientes que son primitivos y que continúan
insertos en la cultura humana actual. Estos aspectos son derivados de
estados de conciencia menos sutiles que los que el hombre actual podría
lograr y se constituyen en una pesada carga a superar por los seres
humanos y en el origen de estilos de vida desarmónicos en relación
a la esencia y la realidad de la vida.
Es así que
ciertos comportamientos violentos, de tipo tribal urbano, de exaltación
exagerada de los sentidos, de estimulación artificial del comportamiento,
de búsqueda de estados de conciencia alterados mediante el consumo
de sustancias diversas, son en su esencia aspectos culturales primitivos
que no hemos superado los seres humanos y que se expresan mediante mecanismos
conscientes e inconscientes en el medio social actual y utilizando la
tecnología y los adelantos del presente.
Es necesario señalar
que muchas de estas actitudes sociales también son expresiones
reaccionarias o escapes frente a situaciones de sufrimiento y desinterés
social muy acentuadas, que en la actualidad transitan grandes contingentes
humanos y personas en lo individual por diversos motivos, sin que exista
una respuesta adecuada por parte de la sociedad en su conjunto.
Muchos de estos
aspectos adquieren una fuerza impresionante dentro de la cultura actual,
en especial en los jóvenes y adolescentes, impulsándolos
hacia estilos de vida destructivos o esclavizantes. Es necesario señalar
que muchos de estos aspectos son explotados por la publicidad, por grupos
delictivos y por todo tipo de oportunistas que ven en estos contingentes
de jóvenes oportunidades económicas diversas relacionadas
a estos aspectos analizados.