Clausuras
indiscriminadas - Bs As, 27 de Noviembre
de 2006 - Fuente: www.barriodeflores.com.ar
La
U.M.I. (Unión de Músicos Independientes), denuncian persecución
a la actividad musical independiente, lo que motiva la realización
de una movilización frente al Palacio de Gobierno el próximo
Lunes 27 de Noviembre. Le reclaman al Jefe de Gobierno de la Ciudad
Jorge Telerman, por espacios para tocar y que responda a una carta documento
enviada por la UMI el pasado 03 de Octubre ultimo. En esa carta se denuncia
la persecución a la actividad musical independiente y, particularmente,
contra los lugares donde se desarrolla la música en vivo. No
existen casi lugares a disposición de los músicos independientes
para tocar, ya que todos están clausurados o en espera del famoso
“permiso de música” o “club de cultura”.
Además,
en el documento presentado, y que el Jefe de Gobierno aun no contesto,
se intimaba a Telerman a instrumentar y poner en funcionamiento, en
el plazo máximo de diez días hábiles, las medidas
necesarias para garantizar el ejercicio del derecho de los músicos
a trabajar (reconocido por la Constitución Nacional y una serie
de tratados internacionales firmados por nuestro país), haciendo
expresa reserva de iniciar las acciones judiciales pertinentes, incluyendo
también las penales. En la misiva enviada, se destaca que “la
Unión de Músicos Independientes, en su carácter
de entidad que agrupa a más de 1.600 solistas y conjuntos musicales,
todos ellos trabajadores de la música, y como entidad con una
clara inquietud: el desarrollo de la difusión de la música
nacional en todas sus expresiones (grabada y en vivo), demandará
al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por el cierre indiscriminado
de espacios donde se desarrolla música en vivo.
Este
cierre, que por los antecedentes reunidos se presenta como una persecución
a la actividad musical, genera un claro perjuicio a nuestra principal
fuente de trabajo: la ejecución de música en vivo. Para
quienes ejercemos el arte de la música los ingresos surgidos
de los espectáculos musicales tienen carácter alimentario
(y por ello urgente). Es por eso la inmediatez con que solicitamos el
fin de esta situación. Estamos sujetos a que los espacios donde
se realice música en vivo cuenten con una habilitación
especial y particular, distinta de la que poseen para funcionar habitualmente
(un bar no necesita habilitación para contratar a un mozo, pero
sí para contratar a un músico)”.
Es
real que hay un antes y un después de Cromagnon, pero equiparar
la sala de un club barrial o teatro independiente con un mega-recital
en un estadio deportivo imponiéndoles los mismos requisitos y
permisos especiales es una decisión errónea que daría
como resultado la reducción de las manifestaciones artísticas
y populares y la concentración de la expresión cultural
en pocas manos. La inexistencia de una normativa específica para
la actividad desarrollada en estos espacios restringe y condiciona la
expresión artística y la participación ciudadana
que en ellos se genera. Este vacío legal no se resuelve con el
cierre indiscriminado de los espacios culturales. Desconocer que los
espacios culturales y sociales cumplen con la función de articular
la participación de los vecinos con la producción de nuestros
artistas locales en un contexto de valores solidarios y de trabajo en
conjunto es desconocer que los espacios culturales son constructores
de ciudadanía y de participación social, colectiva y democrática.