Ingenieros de la UTN estudiarán
los efectos de las antenas
"Hoy no hay evidencia científica de que las antenas de telefonía
celular produzcan efectos nocivos en la salud si funcionan a los niveles
permitidos. Sin embargo, habrá que esperar 50 años para
conocer verdaderamente si afectan o no a los seres humanos", explicó
el ingeniero José Balacco, director del Departamento de Electromecánica
de la UTN.
Junio 2004 - Fuente: Uno (Mendoza) - Sección
/ Programa: Mendoza. - Fecha de publicación: 18/06/2004 - Autor:
Gabriela Malizia.
"Hoy no hay evidencia científica de que las antenas de telefonía
celular produzcan efectos nocivos en la salud si funcionan a los niveles
permitidos. Sin embargo, habrá que esperar 50 años para
conocer verdaderamente si afectan o no a los seres humanos", explicó
el ingeniero José Balacco, director del Departamento de Electromecánica
de la UTN. El profesional está al frente de un equipo de científicos
a punto de encarar el estudio del efecto de las radiaciones no ionizantes
en la salud humana. La preocupación de este grupo de ingenieros
surgió hace dos años, justamente por la falta de información
sobre mediciones realizadas en torno a las antenas no sólo de
celulares, sino también de radiofonía y televisión.
El grupo decidió entonces firmar un acuerdo con la Comisión
Nacional de Comunicaciones, (CNC) para dibujar un mapa que sirva para
localizar los puntos de la ciudad que están más congestionados
de antenas y, por ende, de radiación. Balacco admite que sobre
el tema de la radiación hay muchos estudios pero ninguno realizado
en Argentina. En Holanda, Suecia e Inglaterra, trabajos realizados durante
2003 sobre todo en la población infantil no lograron
detectar que la "radiación no ionizante" produjera
daños a nivel del cerebro y desestimaron la relación entre
las ondas de los celulares y el cáncer. "Sin embargo, estas
investigaciones hablan de expectativas, por lo tanto, no pueden garantizar
que el efecto acumulativo de la exposición a estos campos electromagnéticos
no vaya a tener efectos nocivos sobre la salud de la población
dentro de unos años", señala. Por el momento,
Argentina sólo cuenta con una normativa que regula el funcionamiento
de las antenas: la resolución 202/95 del Ministerio de Salud
de la Nación, que fija los valores máximos permitidos.
Estos son valores de exposición del cuerpo humano, ya que en
el caso de las antenas las mediciones se hacen en términos de
absorción y no de radiación emitida. La tabla especifica
que, para el caso de la exposición poblacional, el límite
está establecido en 0,4 milivatios sobre centímetro cuadrado.
Algunas mediciones realizadas a 15 metros de la base de las antenas
de celulares transmiten a una frecuencia que oscila entre los
800 y los 1.200 megahertz comprobaron que el nivel de absorción
es de 0,005 milivatios por centímetro cuadrado. No obstante,
el investigador aclara que si se colocan varias antenas en un radio
reducido "la cantidad de radiación aumenta, no de forma
lineal, por lo que es necesario hacer mediciones de cada antena por
separado y luego hacer un cálculo para obtener un promedio en
decibeles". Balacco afirmó también que con el paso
de los años muchos estándares científicos son modificados
en función de nuevos descubrimientos, por lo que podría
ocurrir que en algunos años más los estándares
máximos hoy permitidos dejen de ser los adecuados para la salud
humana.