Rosh
ha Shaná, que cae en el primer día del mes de Tishrí,
marca el inicio del nuevo año (1). Sin embargo, está muy
alejado del primer día del calendario. Es el inicio de un periodo
de diez días de riguroso auto-examen que continúa hasta
Yom Kipur (2). Los rabinos consideraron que este periodo era tan importante
que proclamaron todo el precedente mes de Elul como un mes de preparación
(3).
La
Torá designa el primero de Tishrí como el día del
memorial, proclamado con los toques del Shofar (Lv 23,24; Nm 29,1).
Para los judíos, el sonido del Shofar se convierte en un símbolo
polifacético que recuerda antiguos eventos, mirando hacia el
futuro mesiánico, proclamando la soberanía divina - y
mucho más (4). El sonido del Shofar es una llamada a oir el mandamiento
divino, a examinar nuestros corazones y a defender nuestra causa ante
el Juez Eterno.
La
tradición rabínica identifica la fiesta de Rosh ha Shaná
como Yom ha Din (el día del Juicio) y en este espíritu
una parábola talmúdica (5) presenta a Dios sentado en
el tribunal para juzgar al mundo y a cada individuo en Rosh ha Shaná.
La imagen de Dios como juez, para inscribir a los seres humanos de acuerdo
a sus actos en el Libro de la Vida, subraya el concepto judío
del ser humano como agente moralmente libre y responsable de las elecciones
que toma. De nuevo somos alentados a creer que nuestro destino, y en
realidad el destino del mundo entero, depende de cada uno de nuestros
actos (6).
A
partir del tema del juicio divino surge el concepto de enmiendas por
el pasado y el inicio del año con un crítica clara. De
acuerdo a la tradición judía "arrepentimiento, oración
y caridad" (tsehuvá, tefilá y tsedaká) moderan
el decreto severo del juez (7). A través de estos preceptos los
judíos buscan reestablecer su relación con Dios y con
los demás seres humanos y llevar a cabo una reconciliación
con ambos.
El
tema de Rosh ha Shaná es que a pesar de la debilidad humana "las
puertas del arrepentimiento siempre están abiertas" (8).
La lucha por la justicia nunca cesa. Los preceptos y costumbres de Rosh
ha Shaná están pensados para ayudar a los judíos
a entrar en el nuevo año con un nuevo espíritu, para que
sean inscritos en el Libro de la Vida y la Bendición.
El
mes de Elul
Es
una mitsvá preparar los días de arrepentimiento durante
el mes anterior, Elul (9). Se añaden oraciones penitenciales
especiales llamadas Selijot (10), y muchas comunidades tienen un servicio
de Selijot, normalmente el último sábado noche antes de
Rosh ha Shaná (11). El texto del servicio puede encontrarse en
Las puertas del perdón. Algunas comunidades incluso siguen la
costumbre de hacer sonar el Shofar cada fin de semana durante el mes
de Elul como un recordatorio de que se acerca el tiempo del arrepentimiento
(12).
Ya
que la preparación incluye una reflexión seria y un auto-examen,
es importante dedicar periodos regulares a la contemplación y
al estudio. La liturgia de las altas fiestas de Las puertas del arrepentimiento
y Los días del Perdón de S. Y. Agnón son textos
apropiados para el estudio.
Es
costumbre visitar las tumbas de los parientes durante el mes de Elul
y durante los diez días del arrepentimiento (13). A través
de tales visitas, se refuerzan los vínculos con las generaciones
precedentes, y a través de la contemplación de las virtudes
de los ya desaparecidos y su devoción a la fe y al pueblo, nosotros
encontramos la fuerza.
La
mitsvá de observar Rosh ha Shaná
Es
una mitsvá observar Rosh ha Shaná el primero de Tishrí.
Ya que la Torá enseña En el séptimo mes, el primero
del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos
haréis; os será día de sonar el
Shofar. (Nm 29,1)
La
mitsvá del arrepentimiento (teshuvá)
Es
una mitsvá expresar el arrepentimiento propio (teshuvá)
en Rosh ha Shaná (14). De acuerdo a la simbología tradicional,
Dios está sentado en el juicio del mundo en Rosh ha Shaná
(15). A través del arrepentimiento (teshuvá), de la oración
(tefilá) y la caridad (tsedaká) se empieza el camino hacia
la reconciliación con Dios y con los otros seres humanos. Este
proceso llega a su clima el día de Yom Kipur.
El
arrepentimiento empieza con el reconocimiento de las propias faltas,
omisiones, debilidades y la buena voluntad para intentar el cambio y
rectificar relaciones dañadas. A través de la discusión
con amigos y familiares, se busca entender y perdonar. La recitación
de oraciones de confesión abre el corazón al arrepentimiento.
El objetivo del arrepentimiento es volver (lashuv) al individuo y a
la comunidad uno hacia otro y ambos hacia Dios (16).
La
mistvá de la Tsedaká
Siempre
es una mitsvá dar Tsedaká, pero en Rosh ha Shaná,
esta mitsvá tiene un especial significado (17). La tsedaká
es una de las mitsvot que atemperan el juicio severo del juez. A través
de la ayuda directa al necesitado y a través de la ayuda a sinagogas
y a otras instituciones que dan soporte a la vida espiritual y cultural
de la comunidad judía, damos ejemplo de nuestra obligación
como seres humanos de compartir la generosidad de la tierra con otros.
El periodo inmediatamente anterior a Rosh ha Shaná es un tiempo
apropiado para cumplir esta mitsvá.
En
muchas casas, existe la costumbre de depositar dinero en una caja de
tsedaká cuando uno va a la mesa para el encendido de las luces
antes de la comida de la fiesta.
Las
mitsvot del Día Santo
La
observancia del Shabat es el modelo de la observancia de Rosh ha Shanáy
las otras grandes fiestas.18 Las siguientes mitsvot son comunes al Shabat
y a Rosh ha Shaná: (1) la preparación; (2) invitar a gente
a la mesa; (3) encender las velas; (4) Kidush; (5) bendición
de los hijos; (6) Ha motsí; (7) la acción de gracias después
de la comida. Algunas de las oraciones difieren de las del Shabat.
Manzanas
y miel
Es
costumbre bañar un trozo de manzana en miel y comerlo después
de recitar la correspondiente bendición. La manzana y la miel
simbolizan la esperanza de un buen y dulce año. El texto de la
oración es como sigue:
Yehí
ratsón milfanéja Adonay eloéinu ve eloéi
avotéinu she tejadésh shaná tová u metuká
Sea
tu voluntad, Señor Dios nuestro y Dios de nuestros padres que
renueves este año y lo haga dulce.
Barúj
atá Adonay eloéinu mélej a olám boré
pri a gafén.
Bendito
eres Tú, Señor, Dios nuestro, rey del universo, creador
del fruto de la vid.
Barúj
atá Adonay eloéinu mélej a olám boré
pri a ets
Bendito
eres Tú, Señor, Dios nuestro, Rey del universo, creador
del fruto del árbol.
La mitsvá del servicio congregacional
Es
una mitsvá unirse a la congregación en el servicio de
Rosh ha Shaná (19). Como miembros del pueblo judío, tenemos
responsabilidades personales y comunitarias. La participación
en el servicio de la congregación es una de tales obligaciones
comunitarias, pero nuestra asistencia va más allá de la
obligación.
La
celebración pública de Rosh ha Shaná a través
de la oración, las canciones, y el estudio de la Torá
es el corazón de la experiencia de Rosh ha Shaná. El servicio
de Rosh ha Shaná nos sumerge en el círculo de la comunidad,
acentúando nuestros lazos unos con otros y con los valores históricos
que los judíos tenemos en alta estima. Si una enfermedad nos
impide ir a los servicios,las oraciones de Rosh ha Shaná pueden
ser dichas en casa.
La
mitsvá de oir el Shofar
Es
una mitsvá oir el sonido del Shofar en Rosh ha Shaná,
tal como enseña la Torá Observarás este día
cuando suene el Shofar (Nm 29,1) (20). La tradición judía
es muy rica en lo referente al Shofar (21). La liturgia del servicio
del Shofar enfatiza los temas de la soberanía de Dios (Maljuyot)
, recuerdos de los encuentros entre Dios e Israel (Zijronot), y la promesa
por parte de Dios de la redención (Shofarot) (Cf. Las puertas
del arrepentimiento, pag 138-151).
Cuando se hace sonar el Shofar uno debe concentrarse en sus significados
y oir su llamada (22). Deben hacerse arreglos para que todas aquellas
personas a las que no les sea posible estar presentes en la sinagoga
a causa de alguna enfermedad puedan oir el Shofar.
La
mitsvá de abstenerse de trabajar en Rosh ha Shaná
Es
una mitsvá abstenerse de trabajar durante Rosh ha Shaná,
ya que la Torá enseña En el séptimo mes, el primer
día del mes, observarás descanso completo (Lv 23,23) (véase
Shabat #5). Los niños y los estudiantes no irán a clases
y a todos los que les sea posible deberán asistir a los servicios
de la sinagoga.
Felicitaciones
en Rosh ha Shaná
Es
una tradición felicitar a los amigos y vecinos durante los Días
del Arrepentimiento, especialmente en
Rosh ha Shaná, expresando nuestro deseo de que sean benditos
con un buen año nuevo. Las palabras
tradicionales de bendición, tanto de palabra como por carta,
son Le shaná tová tikatevú (sedinscritos en el
Libro de la Vida para un buen año). Después de Rosh ha
Shaná se puede decir: Gemár jatimá tová
(que el decreto final sea bueno); o Le shaná tová tejatému
(Que seas confirmado en el Libro de la Vida para un buen año).
Visitas
a amigos y familiares
En
Rosh ha Shaná es costumbre visitar a los amigos y parientes.
Tales visitas forman parte de la alegría (simjá) de la
fiesta.
El
segundo día de Rosh ha Shaná
A
pesar que el judaismo progresista ha adoptado el calendario de la Torá
al observar un día para Rosh ha Shaná (Lv 23,24 y Nm 29,21),
hay algunas comunidades que han adoptado la costumbre de la tierra de
Israel al observar la fiesta durante dos días.
Duelo
en Rosh ha Shaná
El
duelo formal (la observancia de la shivá) se suspende para observar
la fiesta de Rosh ha Shaná,
tiempo durante el cual los dolientes asistirán a los servicios
y observarán las costumbres del día (Vease
Shabat #23). La tradición prescribe la completa finalización
del duelo formal cuando se celebra una
fiesta (23). Mientras que el judaísmo progresista acepta la suspensión
del duelo formal durante ese día santo, y deja al albedrío
de la familia el decidir si termina la Shivá después del
festival, particularmente cuando la fiesta cae un día o dos después
del fallecimiento..
La
mistvá de la havdalá
Al
finalizar Rosh ha Shaná existe la mistvá de la havdalá,
separación de lo santo de lo profano - Rosh
ha Shaná de los otros días del año (24).
El
periodo de diez días entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur es
conocido como Aseret Yemei ha Teshuvá, los diez días del
arrepentimiento (25). En Rosh ha Shaná los judíos suben
el primer peldaño hacia el perdón. Pero este reconocimiento
inicial del pecado con su remordimiento requiere subir muchos más
peldaños para completar el proceso de arrepentimiento (26).
Las
actividades durante este periodo de tiempo deben estar dirigidas al
sagrado objetivo de reconciliación tanto con Dios como con los
otros seres humanos. La tradición judía enseña
que Yom Kipur sólo hace posible el perdón para aquellos
pecados que fueron cometidos contra Dios, pero no perdona aquellos pecados
que fueron cometidos contra otros seres humanos, excepto si antes no
nos hemos enmendado y buscado el perdón (27).
El
espíritu de las fiestas de Rosh ha Shaná y Yom Kipur impregnan
estos días. Un punto álgido durante
este periodo es Shabat Shuvá, el Shabat del retorno. Volver a
Dios y hacia la otra gente es el propósito de estos días.
(Los diez días de arrepentimiento)
La mitsvá del examen de conciencia.
Es
una mitsvá reflexionar sobre nuestro comportamiento durante estos
diez días que empiezan en Rosh ha Shaná y concluyen en
Yom Kipur, y determinar cómo podemos mejorar el próximo
año (28). Durante estos días intermedios se debe dedicar
un poco de tiempo cada día a reflexionar y auto-examinarse.
La
mitsvá de la reconciliación
Es
una mitsvá buscar la reconciliación durante los Diez Días
de Arrepentimiento con aquellos a los que
pudieramos haber herido o injuriado durante el año pasado. Nuestra
tradición enseña: Por nuestras
transgresiones contra Dios, el Día del Perdón perdona;
pero por las transgresiones de un ser humano contra otro, el Día
del Perdón no perdona hasta que han hecho las paces uno con otro
(29). Es apropiado acercarse a cualquier persona a la que hayamos podido
ofender para reconciliarnos.
La
mitsvá del perdón
Es
una mistvá perdonar a una persona que obró mal durante
el año pasado y ahora busca el perdón (30). El Talmud
afirma: Una persona debe ser flexible como un junco y no rígido
como un cedro en lo referente al perdón (31). Sentir rencor es
destructivo para ambas partes y una subversión a los propósitos
de los Diez
Días
de Arrepentimiento
Visitar
las tumbas de los familiares
Mucha
gente observa la costumbre de visitar las tumbas de los familiares durante
este periodo y recitar
oraciones en su memoria (32).
Shabat
Shuvá
El
shabat intermedio entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur es conocido
como Shabat Shuvá. Su nombre deriva de la primera palabra de
la haftará, Os 14, 2- 10, que empieza con las palabras Shuvá
Israel "Vuelve Israel".
Debe hacerse un esfuerzo especial para ir al servicio de Shabat Shuvá,
para oir la lectura de esta haftará como un preludio introspectivo
para Yom Kipur.
--------------------------------------------------------------------------------
Notas
1
Mientras que la fecha del primero de Tishrí es designada por
la Torá como "el día en el que se hace
sonar el Shofar" (Nm 29,1), la Mishná (Rosh ha Shaná
1,1), lo identifica como el Nuevo Año. No sólo se
trata del primer día del año nuevo, sino que también
es el aniversario del mundo (TB Rosh ha Shaná 11a). Es la compleja
interconexión entre el Año Nuevo, la Creación y
el Juicio, la que provee el marco para entender las mitsvot y las costumbres
de Rosh ha Shaná.
2
Según la Mishná (Rosh ha Shaná 1,2), Rosh ha Shaná
es uno de los cuatro momentos durante el año en lo que el mundo
es juzgado. La Tosefta (ibid) concibe el inicio del juicio en Rosh ha
Shaná, pero el veredicto final no se da hasta Yom Kipur. Por
eso, el periodo entre Rosh ha Shaná y Yom Kipur se convierte
en un tiempo especialmente apropiado para el auto-examen y el arrepentimiento.
3
El Midrash (Pirké de Rabí Eliezer 46) identifica el primero
de Elul como el día en el que Moisés ascendió
al Monte Sinaí para recoger por segunda vez las tablas de los
Diez Mandamientos. Ya que Mosiés permaneció cuarenta días
en el monte, los rabinos identificaron este periodo, desde el primero
de Elul hasta Yom Kipur como un periodo de oración penitencial
y arrepentimiento.
La
exégesis tradicional rabínica considera el Cantar de los
Cantares como una descripción alegórica del
amor de Dios por Israel. El nombre del mes de Elul está constituido
por cuatro letras, alef, lamed vav y
lamed. Estas cuatro letras con interpretadas como referencia a las primeras
letras de las cuatro primeras palabras del Cantar de los Cantares 6,3:
Aní le dodí ve dodí li (Yo soy de mi amado y mi
amado es mio.) Por eso, Elul es el periodo de reconciliación
entre Dios e Israel.
4
En la tradició judía, se dan muchas razones para hacer
sonar el shofar: el cuerno del carnero es identificado con el carnero
que fue el substituto en el sacrificio de Isaac (Gn 22,1-9); la entrega
de la Torá en el monte Sinaí fue acompañada de
toques de shofar (Ex 19,20); la proclamación del año del
jubileo era anunciado con los toques del Shofar 8Lv 24,9-11); y el inicio
de los tiempos mesiánicos será anunciado por el sonido
de un gran shofar (Is 27,13). Nuestra liturgia (Las puertas del arrepentimiento,
pg 139) cita la llamada de Maimónides a despertar de nuestro
sueño espiritual:
Despertaos,
vosotros que dormiís, de vuestro sueño. Levantaos, vosotros
adormilados, de vuestra siesta.
Examinad vuestros hechos, y volved a Dios en arrepentimiento. Recordad
a vuestro Creador, vosotros
que estáis atrapados en la rutina diaria, perdiendo de vista
la eterna verdad; Vosotros que desperdiciáis vuestros años
en pos de vanalidades que no dan ningún provecho ni salvan; Miraos
atentamente; Mejorad vuestros caminos y vuestros hechos. Abandonad vuestros
malos caminos, vuestros esquemas, cada uno de vosotros.
(Yad,
Jiljot Teshuvá 3,4)
5
TB Rosh ha Shaná 16b. 6 En el Talmud (B. Kidushin 40a-b) leemos
lo siguiente:
Nuestros
rabinos enseñaron: Un hombre debe verse a sí mismo como
si fuera mitad culpable, mitad inocente, si cumple un precepto será
feliz por haber inclinado la balanza a su favor; si comete una transgresión,
ay de él porque ha inclinado contra él la balanza, ya
que se dice: Pero un pecador destruye mucho bien. (Co 9,18) Por ejemplo:
Por un pecado que comete se pierde mucho bien. Rabí Eleazar,
hijo de R. Simeón, dijo: Ya que el mundo es juzgado por su mayoría,
y un individuo también es juzgado por la mayoría de sus
actos (buenos o malos) - si lleva a cabo un buen acto, es feliz porque
ha inclinado la balanza a su favor y a favor del mundo; si comete una
transgresión, ay de él porque ha inclinado la balanza
en contra suyo y en contra del mundo, ya que se dice: Pero un pecador,
etc...; Por un sólo pecado que este hombre cometa, él
y el mundo entero perdieron mucho bien.
7
Midrash Bereshit Rabbah 44,12. Se encuentra en una versión ligeramente
diferente de la del Talmud B Rosh ha Shaná 16b, y en la liturgia
de Rosh ha Shaná. (Puertas del arrepentimiento, pg 109)
8
DtR 2,12. El Midrash (ExR 19,4) trata con más detalles el concepto
de la abertura de Dios al
arrepentimiento en su exégesis de Job 31,32 "El forastero
no pasaba fuera la noche (Jb 31,32) El Santo bendito sea- no rechaza
a ninguna criatura. Más bien, todos son aceptables aDios. Las
puertas están abiertas todo el tiempo y para todo aquel que quiera
entrar."
9
Véase la nota 1.
10
La palabra Selijot es el plural del término hebreo Selijá,
que significa perdón. Ya que muchas comunidades progresistas
no tienen servicios diarios, las Selijot se recitan el Sábado
por la noche anterior a Rosh ha Shaná.
11
Si Rosh ha Shaná cae en Lunes o Jueves, los servicios de Selijot
se hacen el Sábado anterior
(véase Ramá en Oraj jayím, 581.1)
12
La costumbre de hacer sonar el Shofar desde el primer día de
Elul se basa en el mismo pasaje
midráshico de Pirke de Rabí Eliezer, citado en la nota
1. El Shofar no se hace sonar el día antes de Rosh ha Shaná
para marcar la distinción entre el final de Elul y Rosh ha Shaná.
13
Ramá en Orej Jayim 581,4.
14
Vease nota 1.
15
Vease nota 3.
16
Existe una costumbre llamada Tashlij que consiste en ir a una zona con
agua el atardecer de Rosh ha Shaná y expulsar simbólicamente
los pecados de cada uno. Mientras que la mayoría de comunidades
progresistas no practican esta ceremonia, algunas pocas la han instituído
como parte de su observación de Rosh ha Shaná.
17
Véase el apartado dedicado al Shabat, número 11. La práctica
de dar tsedaká en Erev Rosh ha Shaná se menciona en Ramá,
Oraj Jayim 581.4.
18
Rosh ha Shaná está incluido en Lv 23, junto al Shabat,
Pésaj, Shavuot, Yom Kipur, Sukkot y Atseret / Simjat Torá,
como fiestas principales. La Mejilta (Bajodesh 7, ed. Lauterbach, Vol
II, pag 253)
relaciona el Kidush Shabat y el kidush de las fiestas en la base de
Lv 23,4: Estas son las fiestas del
Señor. Maimónides (Yad, Jiljot Shabat 29,18) afirma:
De la misma forma que se dice kidush la noche del Viernes y la Havdalá
al finalizar el Shabat, también
se recita el Kidush en la noche de la fiesta y la havdalá al
terminarla al igual que en Yom Kipur. Todos
estos son shabats del Señor (Lv 23,38). El encendido de las velas
también se basa en esta analogía.
19
Véase, Shabat, nº 18.
20
Es una práctica progresista común hacer sonar el shofar
en Rosh ha Shaná incluso cuando la fiesta cae en shabat. Las
congregaciones conservadoras y ortodoxas, siguiendo lo marcado por el
Shulján Arúj (Órej Jayím 588,5), no hacen
sonar el shofar el primer día de la fiesta, cuando cae en Shabat.
En tal caso sólo lo hacen sonar el segundo día. Las razones
para ese cambio pueden encontrarse en el CCAR Yearbook, vol XXIII, pag
182-3 y en el vol. 60-61. También en Recent Reform Responsa,
pag 36-41, de S. Freehof. Al término de su discusión finaliza
como sigue: "Ya que hacer sonar el Shofar en Shabat no está
explícitamente prohibido, y puesto que hacer sonar el Shofar
es un precepto bíblico y además algunas autoridades en
el pasado permitieron que se tocara el shofar en el Shabat del Año
Nuevo incluso cuando la gente podía oirlo en el segundo, sea
como fuere, nosotros, los que sólo observamos un día (cf
#12) no deberíamos privarnos -a mi juicio- de los beneficios
espirituales de oir el sonido del Shofar cuando el Año Nuevo
cae en Shabat."
21
Véase nota 1.
22
Esencial para el cumplimiento de esta mitsvá es la kavaná,
el dirigir la mente de uno mismo hacia el
significado del sonido del shofar (Mishná, Rosh ha Shaná
3,7; TB Rosh ha Shaná 28b, punto en el que se discute la Mishná
anterior.)
23
TB Moed Katán 19a y Mishná Semajot 7,1.
24
Véase nota 17.
25
El Talmud (B, Rosh ha Shaná 18a) designa el periodo que va entre
Rosh ha Shaná y Yom Kipur como un tiempo especialmente propicio
para el arrepentimiento: Buscad al Señor mientras puede ser hallado
(Is 55,6) ¿Dónde puede el individuo encontrar a Dios?
Rabba b. Abuha contestó: En los diez días entre Rosh ha
Shaná y Yom Kipur.
26
El arrepentimiento completo, de acuerdo con el
Talmud (B. Yomá 86b) implica reconocer la habilidad y
la oportunidad de repetir el pecado por el que uno se
arrepiente yabstenerse de repetirlo. Además, se debe
restituir y buscar el perdón de la persona agraviada
(Mishná Bava Kama 9,7.)
27
Mishná, Yomá 8,9. Véase nota 30.
28
El concepto talmúdico de arrepentimiento implica la confesión
explícita de los pecados (TB Yomá 36b, 86b). Este proceso
requiere una cuidada revisión de nuestro comportamiento para
determinar dónde fallamos, para subir el nivel que nos imponemos
y que deriva de las mitsvot de la vida judía.
29
Mishná ibid.
30
Buscar el perdón y ser perdonado es parte de la concepción
talmúdica del proceso de arrepentimiento (Mishná Bava
Kama 9,7). Maimónides, en su código (Yad, Jiljot Teshuvá
2,8-9) dice, basándose en Lv 19,18: "No sientas rencor ni
te vengues," considera a aquel que no es capaz de perdonar como
un pecador. La dualidad de este proceso es un reconocimiento de la potencia
destructora de conflictos irresueltos así como del poder del
arrepentimiento para reconstruir relaciones,
renovar al individuo y fortalecer a la comunidad.
31
TB Taanit 20a.
32
Shulján Aruj, Orej Jayim 581,4.