Bs
As, 1 de Septiembre de 2009 - Fuente: www.barriodeflores.com.ar
Mientras
las provincias se incendian, se continua “tirando manteca
al techo”
El
panorama político en la Argentina está sumamente
caldeado, con acciones que levantan la crispación de
diferentes sectores de acuerdo a las actitudes que toman unos
u otros. Desde distintos partidos e ideologías, se
habla sobre qué pasará después del 10
de Diciembre cuando se renueve el Congreso e ingresen los
legisladores elegidos el pasado 28 de Junio, y se insiste
en preguntarse si el kirchnerismo podrá mantener esta
serie de pequeñas victorias legislativas que viene
teniendo en las últimas semanas más allá
de Diciembre.
Las
conjeturas políticas recorren los pasillos de los principales
partidos políticos, cuyos dirigentes se encuentran
constantemente reunidos para tratarle de encontrarle una respuesta
a muchas de las cuestiones que azotan diariamente a millones
de argentinos y cuyas soluciones se vuelven más urgentes
que nunca.
No
todo en la Argentina son las denominadas “roscas políticas”
que terminan con declaraciones rimbombantes sobre hipotéticas
candidaturas, como sucedió con el caso de Carlos Reutemann;
la posible vuelta al ruedo político del ex presidente
Eduardo Duhalde o los avatares de Néstor Kirchner en
su intento de retomar las riendas del discurso político
en nuestro país luego de la derrota electoral el pasado
28 de Junio.
Uno
de los temas que sucedió esta semana y al cual se le
dio poca cobertura en los medios de comunicación, fue
la reunión que mantuvo el radicalismo, que en pleno
denunció el desmanejo que se está realizando
desde la administración nacional en Aerolíneas
Argentinas, acusando que de esta manera el gobierno lleva
a la aerolínea de bandera nacional “a la muerte
natural”.
El
informe producido por el centenario partido atacó duramente
tanto a la administración de la línea aérea
por ocultar un déficit mayor que el reconocido oficialmente,
como así también a los gremios aeronáuticos
a quienes acusaron de despilfarro y de disputarse, como si
fueran facciones mafiosas, los negocios dentro de la empresa.
Los
militantes del partido fundado allá a finales del siglo
XIX por Leandro N. Alem, manifestaron a viva voz sus punzantes
críticas a la conducción de Aerolíneas
Argentinas desde que ésta pasó a manos del Estado
nacional, manteniendo el hilo de esas denuncias, además
del jujeño Morales, el senador mendocino Ernesto Sanz
y el cordobés Oscar Aguad, presidente del bloque del
radicalismo en la Cámara Baja.
Los
miembros del histórico partido se encargaron de describir
ante aquellos que quisieran escuchar sus conclusiones, que
la pelea que se vio en las últimas dos semanas entre
Ricardo Cirielli, jefe del sindicato de mecánicos de
Aerolíneas, y Jorge Pérez Tamayo, de la Asociación
de Pilotos de Líneas Aéreas, no ha hecho más
que poner más oscura una historia donde la cristalinidad
y las cosas claras alumbran por su ausencia.
Cirielli,
quien fue funcionario kirchnerista y se fue dando un portazo
y denunciando al ex Secretario de Transporte Ricardo Jaime,
sostuvo que los pilotos denuncian fallas que no existen en
los aviones generando retrasos y suspensión de vuelos
y los acusó directamente de sabotaje. Esa denuncia
le sirvió al radicalismo para avanzar con la situación
sindical en la empresa, pero también para investigar
los números que hoy presenta Aerolíneas.
Se
escuchó decir en la sede del Comité Nacional
de la UCR, que el partido que pretende ser una alternativa
de poder al kirchnerismo con Julio Cobos como candidato a
la presidencia de la Nación , que ellos van a apoyar
“que se cubran destinos no rentables, pero el problema
es el nivel de pérdidas que se viene acumulando, que
alcanza el orden de los $ 80- millones mensuales en promedio”.
Los radicales parecen querer volver a las fuentes partidarias
al señalar que el kirchnerismo “malversa”
mucha parte del dinero brindado mensualmente a la aerolínea
de bandera, y que el déficit de la misma puede ser
que trepe a más de $ 1000 millones a fin de año.
Todo
esto llevó a decir luego del encuentro a Gerardo Morales
y a Ernesto Sanz que como “Aerolíneas pierde
a costo variable, cuanto más vuela más pierde.
En cabotaje se pierde el 30%; en regionales, 25% ; y en internacionales,
55%, es decir, se pierde en todos los rubros”, lo que
sirve para darle un marco a los reclamos que el radicalismo
viene manteniendo sobre los quehaceres kirchneristas.
Pero
esto es sólo una de las partes de los temas que los
medios no dieron la debida difusión que se merecen.
Según pudo saberse, los gobernadores están tratando
de escapar a la terrible crisis que atraviesan sus arcas,
y que le están prohibiendo llegar con holgadse a pagar
los sueldos de los empleados públicos, por lo que los
rumores de una posible vuelta a las cuasi-monedas han vuelto
a circular por todos los rincones.
Buscando
rearmarse en un frente único contra la gestión
central, los gobernadores comienzan a organizarse detrás
de un proyecto que incluya dentro de sus principales puntos
una distribución más justa de la coparticipación
federal, y que la Nación se quede con menos cantidad
de lo que las provincias producen, y hacer de esta manera,
según sus propias palabras, "un estado más
federal y democrático".
Otro
de los puntos de este proyecto será un fuerte reclamo
por el envío de fondos extra para superar los problemas
financieros en las provincias que serán sosegados con
una modificación en la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Será
a través de un proyecto para que todos los distritos
eleven el gasto y puedan endeudarse, que ayer estaba pronto
para ingresar al Congreso de la mano de la diputada mendocina
Patricia Fadel (FpV). La iniciativa ya cuenta con el aval
del Ejecutivo, e implica suspender durante 2009 y 2010 varios
artículos de la norma.
Se
trata de los art 10, 12, 15 y 21 de la Ley 25.917, que permitirá
que las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
puedan elevar el gasto y contraer deuda por encima del 15%
de sus ingresos corrientes, con destino al mantenimiento de
los niveles de empleo y para que se apliquen en situaciones
de emergencia social y sanitaria. Asimismo, prevé que
las provincias puedan cerrar el año fiscal con deuda.
En
estos momentos, la situación de muchas provincias es
por demás complicada desde lo financiero, como ya es
el caso de Córdoba por ejemplo, que anunció
que en caso de que la Nación no le envíe el
dinero que le debe no podrá pagar los sueldos y tendrá
que volver a sacar un bono para hacerlo, ocasionando un daño
severo a la economía argentina.
La
provincia mediterránea parece que ya se resignó
a la emisión de una moneda alternativa, aunque de cualquier
manera estos bálsamos que se están logrando
sólo atenúan el defasaje que hoy atraviesan
las arcas provinciales, en lo que puede verse como una de
las consecuencias de las atribuciones de los “superpoderes”,
es decir, el des-financiamiento de las arcas provinciales
en aras de mejorar la administración nacional.
Es
normal escuchar a economistas y dirigentes políticos
del oficialismo y de la oposición, admitir por lo bajo
que en nuestro país, dentro de muy poco tiempo se van
a empezar a usar alguna cuasi-moneda otra vez para poder pagar
los sueldos, porque las arcas provinciales están virtualmente
vacías y no hay cómo nutrirse de dinero en el
corto y mediano plazo. Los más duros, no se cansan
de echarle toda la culpa de esta situación a la clase
dirigente nacional, que durante todo el lustro de bonanza
(2003-2007), se gastaron todo y fueron sumamente irresponsables
a la hora de gastar.
El
pasado Miércoles tratábamos en un informe que
la situación de las provincias es por demás
angustiante, y que a los magros ingresos que reciben las arcas
provinciales en materia de coparticipación, se ha sumado
una extensa sequía en buena parte de nuestro país
que ha llevado a la producción agrícola ganadera
a niveles mínimos, incrementando fuertemente la crisis
en uno de los sectores más predominantes de la economía
nacional.
Actualmente,
la urgencia de los gobernadores es poder cancelar erogaciones
corrientes (sueldos, servicios, transferencias a municipios
y escuelas privadas y proveedores) así como usar partidas
de obras para pagar sueldos (Córdoba, Chaco y Buenos
Aires estudiaron la posibilidad de pagar salarios desdoblados
o escalonados). Asimismo, con la reforma también se
permitirán re-direccionamientos a gastos corrientes
de fondos destinados a gastos de capital (obra pública
y equipamiento).
Los
casos de las provincias de Buenos Aires y Córdoba son
los más dramáticos, y recién en las ultimas
horas se pudo lograr el compromiso por parte del Gobierno
Nacional de entregar la suma de $ 240- millones que era el
faltante para el pago de sueldos en una sola vez, ya que debido
al faltante de caja en la provincia conducida por Daniel Scioli,
había llevado a sus responsables a realizar un cronograma
de pago en dos partes. Situación que dejaría
en los umbrales la entrada de los “patacones”,
no obstante con respecto a la posible llegada de esta cuasi-moneda
nada esta cerrado, por ahora solo esta salvado el pago de
sueldos de el mes de agosto. Septiembre será otro cantar.
Es hora que en nuestro país se comience a hablar sinceramente
de una modernización en el sistema de recaudación
de ingresos, para no caer nuevamente en las garras de pocas
personas como ocurre desde un tiempo a esta parte. Esto no
es sólo patrimonio de la administración kirchnerista,
sino que todos los gobiernos que los han antecedido en el
poder han actuado de igual manera.
En vez de acercarse a una política de ingresos fiscales
como en muchos países de Europa, en donde se recauda
a partir de los municipios y regiones para luego entregar
un porcentaje mínimo para el mantenimiento de una administración
nacional, acá se camina a pasos acelerados a una recaudación
que se asemeja a la época de Robin Hood, en donde el
rey se apoderaba de casi todos los ingresos que los campesinos
producían con las lógicas consecuencias que
luego devinieron.
Si
por un lado en el ejemplo de Aerolíneas Argentinas
se hace palpable el mal uso del erario publico, y más
abajo se percibe el grado de deterioro que las provincias
soportan, los tiempos venideros no serán fáciles
de transitar, por lo cual ya no cabe tiempo de dilaciones,
no se puede por un lado decirle a la sociedad que todo anda
sobre rieles, cuando se efectúan reuniones de urgencia
por todos los lados para evitar tener que blanquear la circulación
de las cuasi-monedas o que nadie se entere la grave situación
de los proveedores provinciales, que pone en riesgo la emergencia
de ciertos productos que son indispensables en ciertas áreas
estratégicas como salud.
Más
allá de las denuncias por un lado por parte del radicalismo
y la negación por el otro que se hace sistemática
por parte del gobierno nacional, la no resolución definitiva
de estos problemas en el corto plazo, traerá aparejado
no sólo mal humor en la sociedad sino que peor aún,
la manifestación de este enojo puede tener terminales
inimaginables.