"Desde el Alma" - Bs As 8 de Agosto de 2004 - www.barriodeflores.com.ar
El vals de Rosita Melo, es realmente inmortal, y sigue recorriendo
el mundo como en sus comienzos. Imposible de olvidar, lo bailaron muchos
como novios en su juventud, y lo siguieron bailando como padres o como
abuelos. Transformando a su autora, en la primer mujer compositora de
ritmos rioplatenses de fama mundial.
Fue compuesto por una uruguaya, como también lo fueron Gerardo
Matos Rodríguez y Pintín Castellanos, cuando tenía
apenas 14 años de edad, o sea en plena adolescencia, porque las
chicas de su tiempo eran muy románticas, y ella "no hizo
mas que interpretarlas", como solía decirlo.
Rosita Melo, cuyo nombre real era Rosa Clotilde Mela Luciano (y al
casarse de Piuma), nació efectivamente en Montevideo el 9 de
julio de 1897, era hija de dos italianos inmigrantes: Miguel Mela y
Rosa Luciano de Mela. Aunque cuando tenía muy escasa edad, dos
o tres años apenas, sus padres se radicaron en Buenos Aires,
domiciliándose muy pronto en el Barrio de Flores, como otros
tantos famosos.

Rosita Melo
En 1922 se casó con un funcionario del Ministerio de Hacienda,
que además era poeta, escritor, y aún pintor, Victor Piuma
Velez, con quien siguió viviendo en Flores, donde murió
su primer hijo de apenas un mes, más tarde en una casaquinta
de Ramos Mejía, donde nacieron dos hijas, y volviendo otra vez
al primero, donde falleció su esposo el 28 de junio de 1976,
y cinco años más tarde ella, el 12 de agosto de 1981.
Habiendo recibido en vida, y también después de su muerte
física, innumerables reconocimientos, en programas de radio,
de TV, de SADAIC que la designó "Mujer del Siglo XX"
, y de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, en una placa alusiva
al "Mejor vals del Siglo XX" , del periodismo y de los críticos
. Y su hija mayor Hebe Lia Piuma escribió la letra y música
de un vals en su homenaje, titulado "A Rosita Melo", en el
que afirma "del ayer yo sé que has de volver y en otra serenata
volverás a nacer". Como efectivamente ha sucedido, pues
su ausencia es solo de este mundo, y su nombre se sigue recordando.
Y su vals se sigue interpretando y bailando.
Su cuerpo descansó en el Panteón de SADAIC, y luego en
el llamado "Rincón de las Personalidades" en La Chacarita,
donde sus familiares le hicieron un monumento.
Desde muy niña demostró su vocación por la música,
y cuando tenía cuatro o cinco años, ya tocaba piano "de
oído". Y, sin perjuicio de su formación escolar,
estudió piano, en el conservatorio Thibau-Piazzini, culminando
con medalla de oro, transformándose luego en concertista. Y también
compositora de muchas obras, valses clásicos y criollos, pera
también tangos, pasodobles, marchas, estilos y polcas, muchos
con versos de su esposo, aunque la que la lanzó a la fama fue
ésa primera, que al principio fue sólo instrumental.
Se escribió entonces alrededor de 1911, época en que
el vals experimentaba una transformación, desde la danza de salón
de parejas sueltas, pasaba a ser de parejas tomadas. Importado desde
el viejo mundo, con un pasaje por el llamado "Vals Boston",
fue adoptado en el Río de la Plata, donde en tiempos de la colonia,
era una danza preferida por la aristocracia, pero su arraigo se fué
extendiendo a las clases populares.
El célebre tema, recibió letra de su esposo primero,
casi enseguida del matrimonio en 1922, aunque poco conocida, donde recordaba
que este valsecito no faltaba nunca en los organitos que llevaban por
las calles la música ciudadana, lanzándola a los cuatro
vientos. Pero en 1948, Homero Manzi llamó al matrimonio Mela
Piuma y, arribando a un acuerdo con ellos, le dio nueva letra a la pieza,
que lleva su firma, pero también la de Piuma, y la incluyó
en la película "Pobre mi madre querida", de Estudios
San Miguel, protagonizada por Hugo del Carril, actor máximo de
la pantalla argentina en ese entonces, y la eminente italiana Emma Gramatica,
"Señora de la escena", como se la llamaba, cantándolo
el primero. Film en el que también participó Aída
Luz, dirigido por Homero Manzi y Ralf Pappier y libretado por el primero,
en el que, como se decía en los afiches, se exalta " la
figura del ser más querido y sacrificado, en versos sencillos
y emotivos". Estrenado en el Cine Teatro "Metropolitan"
de la calle Corrientes. Lo que por cierto mucho influyó en la
aceptación cada vez mayor del tema, que ya era famoso desde hacía
mucho tiempo, aún antes de recibir su primera letra en 1922.
Y prácticamente desde entonces no ha existido orquesta que no
lo grabara ni cantante que no lo cantara.
Pintin Castellanos, en una carta del 26 de febrero de 1965, le decía
a Rosita que ella había "tenido el privilegio y talento
de concebir una página musical que ya figura en la lista de oro
de las inmortales". Y que había comprobado "que Desde
el alma, ha escrito Ud. su gentil carta", y que el "hará
lo propio en estas breves que serán una Puñalada de fraternal
estima."
Roberto Firpo la llevó al disco en 1920 por primera vez, y luego
dos veces más. Las versiones cantadas más notables, fueron
la ya señalada de Hugo del Carril, y también de Nelly
Omar, María de la Fuente, y Susana Rinaldi. Y en forma instrumental
muchísimas, porque es un clásico de la música rioplatense,
un pedazo grande del espíritu de nuestros pueblos.